no vislumbro el paisaje que se enmarca a
la distancia.
En el atardecer el viento soplaba fuerte
moviendo mis cabellos
hablando a mi oído con notas bajas,
calaba mis pensamientos
interrumpiendo mi silencio, trajo la
humedad de tu aliento y
al recordarte por un instante hubo un gran
contraste;
Aquel fuerte viento se tornó en brisa
fresca
y me trajo envuelto un viejo
recuerdo que en mis labios quedó para
siempre.
El beso que solo una
vez me distes pero suficiente para mis ojos cerrar tomar
mi pincel y en el lienzo de mi mente cambiar
la imágen que
me
disponía a plasmar. El tenue sol se
tornó luna llena,
la calle sombría en ruidosa alegría, la
nube gris se hizo hechizo;
Trajo consigo la magia inmersa en un
remolino ardiente.
Sopló de nuevo el zolano dejando mis
ojos abiertos para ver
de nuevo el contraste de una noche sin luna, sin brillo ni estrellas
y el ocaso también se había ido.
de nuevo el contraste de una noche sin luna, sin brillo ni estrellas
y el ocaso también se había ido.











